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Dr. Gustavo F. Gonzáles Rengifo y Dr.
Arturo Villena
Instituto de Investigaciones de la Altura
y Departamento de
Ciencias Biológicas y Fisiológicas
Universidad Peruana
Cayetano Heredia - Lima, Perú
Para Clínica Médica Internacional para
Reducción de Peso |
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Los
aminoácidos son importantes para el organismo,
pues constituyen el sustrato para la síntesis
proteica, e igualmente para la síntesis de
neurotransmisores en el sistema nervioso
central. La relación de aminoácidos neutros y
básicos es también importante para el transporte
de aminoácidos a través de la barrera hemato-encefálica.
El cerebro capta aminoácidos de cadena larga
especialmente valina, en tanto que los
aminoácidos sintetizados en el cerebro como el
aspartato, glutamato y alanina muestran una baja
taza de absorción a través de la barrera hemato-encefálica.
Sin embargo, aún no se ha establecido
completamente cuales son las necesidades
cuantitativas mínimas de los aminoácidos
esenciales en la dieta para mantener una
adecuada nutrición proteica en el adulto.
La
concentración de aminoácidos en suero es
regulada por diferentes sustratos energéticos
como la glucosa, las grasas y las proteínas. La
insulina disminuye los niveles de leucina en
suero por supresión de la proteólisis; la
leucina disminuye los niveles de aminoácidos
aromáticos (tirosina, fenilalanina) y metionina.
La glucosa disminuye los niveles de los
aminoácidos neutros largos (metionina,
fenilalanina, tirosina y triptofano), siendo
menor la disminución para el triptofano, por lo
que la relación triptofano/otros aminoácidos
neutros se eleva favoreciendo el transporte del
triptofano al cerebro y por ende la síntesis de
serotonina. La serotonina es un neurotransmisor
que regula el hambre por los carbohidratos. La
ingesta de glucosa igualmente disminuye la
concentración sérica de los aminoácidos de
cadena ramificada.
Los
aminoácidos son administrados de diferentes
formas, enteral o parenteralmente. Los que son
administrados parenteralmente pueden serlos como
solución cristalina al 10% o como tripéptidos (triglicina
y trileucina) y en diferente composición.
Existen soluciones comerciales que han sido
exhaustamente evaluadas resultando óptimas en su
capacidad de estimular la actividad metabólica
como en sujetos normales, como en pacientes
sépticos.
Las
soluciones que contienen aminoácidos libres son
eficientemente utilizadas por el organismo
mejorando la síntesis proteica; sin embargo es
necesario mantener una correcta composición
calórica/nitrogenada, pues estudios
experimentales en roedores han demostrado que el
uso de altas concentraciones de aminoácidos
puede causar mala función hepática, por lo que
es importante mantener una adecuada fuente para
la síntesis proteica. Un exceso de lisina tiene
también efecto negativo sobre la proteína
muscular y hepática, los cuales son
contrarrestados por el suplemento de treonina.
Es por ello importante mantener una composiciòn
adecuada de los aminoácidos suplementados
parenteralmente.
Los
aminoácidos pueden ser estudiados de manera
individual, pues sus deficiencias producen una
serie de alteraciones diferentes unas de otras.
Por ejemplo, la administración de una dieta baja
en el aminoácido taurina favorece a la
disfunción retiniana.
La
administración de aminoácidos es favorable por
muchas razones, y no solamente por mantener
niveles adecuados de proteínas en condiciones de
ayuno. Los aminoácidos participan en la
liberación de insulina, hormona del crecimiento,
glucagón y de colecistoquinina. Esta última
hormona favorece la contracción de la vesícula
biliar, y a nivel cerebral interviene en el
control de la ingesta de alimentos (hormona de
la saciedad). Igualmente, los aminoácidos
favorecen la reducción del colesterol
plasmático, y tienen funciones anabólicas en
tejidos periféricos. El uso de aminoácidos
libres tiene un valor nutricional proteico
similar al uso oral de proteínas. Los
aminoácidos infundidos o ingeridos tienen
también un efecto termogénico que es importante
para el metabolismo celular; este efecto térmico
de los aminoácidos a diferencia del de la
glucosa no se afecta en los casos de obesidad o
de diabetes mellitus insulino dependiente.
Es
igualmente importante mantener un balance entre
los aminoácidos no esenciales y los esenciales;
así, cuando la relación no esenciales/esenciales
aumenta, el apetito y los niveles de albúmina
plasmática disminuyen. La abstinencia absoluta
de alimentos por 5 días disminuye los niveles de
pre-albúmina y la proteína ligadora de retinol.
Esto se evita con una dieta mínima de
aminoácidos esenciales (15 gr.) y de
carbohidratos (60 gr.).
Se ha
demostrado experimentalmente en ratas que la
mezcla de aminoácidos esenciales, o la de
aminoácidos de cadena ramificada aumenta la
sensibilidad de la síntesis proteica muscular a
la insulina.
La
suplementación de la dieta con lisina,
triptofano y treonina mejora la retención de
nitrógenos; igualmente se incrementa la
retención de energía. Ello demuestra la
importancia de suplementar con aminoácidos las
dietas para reducción del peso corporal.
Los
aminoácidos estimulan o inhiben la liberación de
algunas hormonas de la hipófisis, páncreas y
gastrointestinales por administración oral o
endovenosa. Estos efectos son usados para
estudiar la reserva hormonal de estas glándulas,
como la de hormona del crecimiento, insulina,
glucagón y somatostatina, etc., y para el
diagnóstico de enfermedades endocrinas y
gastrointestinales.
El uso
de aminoácidos como el suplemento alimenticio es
igualmente importante para mantener la secreción
de glucagón. Esta hormona es importante pues
permite pues permite recuperar los niveles de la
glicemia después de una disminución de la misma
producida por la insulina.


La
reducción del pool intracelular de glutamato que
se utiliza para estimular la síntesis de
glutamina, provoca una reducción de los
aminoácidos de cadena ramificada en suero,
debido a que la transaminación se estos sirve
para restaurar el pool de glutamato
intracelular.

La
ausencia del aminoácido triptofano en la dieta
altera el patrón del sueño disminuyendo la
latencia del estadío 4 y aumentando el estadío 4
del sueño durante las tres primeras horas de
sueño. Este efecto puede ser debido a una
disminución en la síntesis de serotonina. Esta
disminución de la serotonina produce una
disminución en los niveles de hormona del
crecimiento y consecuentemente menor lipólisis y
síntesis proteica. La menor síntesis de
serotonina aumenta igualmente el apetito,
particularmente a carbohidratos. El tratamiento
con triptofano mejora la síntesis de serotonina
y disminuye el hambre a los carbohidratos. Se ha
demostrado que la administración de glucosa
favorece la síntesis proteica a partir de
aminoácidos administrados parenteralmente a
varones en ayuno. Teniendo en cuenta que el
triptofano aumenta los niveles de serotonina, y
ésta de la hormona del crecimiento que a su vez
actúa aumentando los niveles séricos de glucosa,
la administración de triptofano actuando a
través de la glucosa puede incrementar la
síntesis proteica. Estudios en nuestro
laboratorio han demostrado que la serotonina
modula tanto la liberación de insulina en
respuesta a la glucosa como la sensibilidad de
los receptores a la insulina. La infusión
intravenosa de glucosa en roedores aumenta los
niveles de leptina, una hormona de la saciedad.
Con lo anterior, se demuestra que con la sola
administración de triptofano se genera una serie
de cambios metabólicos que conducen a la
saciedad.

Estudios
experimentales han demostrado que el uso de una
dieta libre de treonina reduce la ingesta de
alimentos así como las concentraciones de ácido
glutámico y ácido aspártico en el núcleo
accumbens en el cerebro; el óxido nítrico reduce
esta hipofagia pero no cambia los niveles de los
aminoácidos, ácido glutámico y ácido aspártico.
Esta acción del óxido nítrico en la regulación
del comportamiento alimenticio ha sido
confirmado en otros estudios. En este caso, la
acción del óxido nítrico es a nivel del sistema
nervioso central.
La
administración de fenilalanina aumenta los
niveles séricos de insulina y de glucagón y
estos incrementos producen una disminución en
los niveles de isoleucina, leucina, metionina y
valina.
La
fenilalanina es igualmente precursora de la
síntesis de la noradrenalina y de la dopamina en
el sistema nervioso central.

En
estudios experimentales en ovejas se ha
demostrado el efecto de diferentes aminoácidos
sobre la secreción hormonal. Alanina, glicina y
serina producen una mayor secreción tanto de
insulina como de glucagón, que los otros
aminoácidos. Los aminoácidos neutros de cadena
recta estimulan ambas, insulina y glucagón; los
aminoácidos de cadena ramificada mejoran la
secreción de insulina, pero suprimen la de
glucagón; los aminoácidos acídicos aumentan la
secreción de hormona del crecimiento. El ácido
aspártico y la arginina provocan la mayor
estimulación de hormona del crecimiento.
La
administración de grandes cantidades de alanina
(10 gr.) en humanos de manera oral o por
infusión aumentan los niveles sanguíneos de
treonina, serina, glutamina, prolina, glicina y
del ácido alfa animo n-butírico, debido a un
aumento de estos aminoácidos en el
comportamiento plasmático; en tanto que,
disminuyen los niveles de leucina, valina e
isoleucina, debido a un aumento en el
comportamiento celular. El glucagón se
incrementa tanto en la administración oral como
endovenosa, en tanto que la insulina se
incrementa en la administración oral de alanina.

La
glicina tiene un rol esencial, constitutivo en
mantener la integridad estructural de los
túbulos proximales renales. La glicina tiene
igualmente efecto citoprotector de los túbulos
renales frente a una injuria hipóxica o por
administración de maleato.

La
infusión de leucina en adultos voluntarios sanos
aumenta la concentración de leucina libre en el
músculo, mientras que la suma de los otros
aminoácidos de cadena ramificada, de los
aminoácidos aromáticos y de los aminoácidos
básicos disminuye. En plasma, la infusión de
leucina disminuye los niveles de alanina, valina,
metionina, tirosina, fenilalanina y la suma de
los aminoácidos aromáticos. La combinación de la
infusión de leucina y la hiperinsulinemia tienen
efecto aditivo en esta disminución. Estos
efectos son atribuidos a una acción específica
de la leucina sobre los otros dos aminoácidos de
cadena ramificada y una disminución de la
proteólisis muscular tanto por la acción de la
leucina, como de la insulina.
La
administración de aminoácidos es también
importante, pues favorece la hiperglucagonemia
que a su vez estimula la producción endógena de
glucosa, a pesar de la hiperinsulinemia. Esto
favorece la saciedad y el mantenimiento de un
sustrato energético a pesar de la restricción
calórica por la dieta baja en caloría.

La
arginina es un aminoácido que no sólo interviene
en la síntesis proteica, sino también en la
síntesis de un neurotransmisor a nivel del
sistema nervioso y potente vasodilatador a nivel
endotelial, el óxido nítrico.
Los
niveles de arginina plasmática y en tejido
vascular se encuentran disminuidos en diabetes
experimental producida en ratas, lo cual conduce
a una disminución a la síntesis de óxido nítrico
y una menor actividad vasodilatadora.
El
endotelio regula la función vascular liberando
la sustancia vasodilatadora, óxido nítrico y el
péptido vasoconstrictor, endotelina-l. Se ha
demostrado que en casos de hipercolesterolemia y
ateroesclerosis hay una disminución en la
actividad de óxido nítrico y una excesiva
actividad de endotelina-l. En estos casos la
suplementación con L-arginina restaura la
función endotelial. El óxido nítrico tiene
también un efecto hipocolesterolémico a través
de una acción sobre el metabolismo de
apolipoproteína B en el hígado. El uso de
inhibidores de la síntesis de óxido nítrico
produce hipercolesterolemia a través de una
inhibición de la actividad enzimática de la
colesterol 7 alfa-hidroxilasa hepátoca. Esta
enzima favorece la síntesis de ácidos biliares a
partir del colesterol; al estar disminuida la
actividad de la enzima, resulta en un aumento en
los niveles de colesterol. Esta acción de los
inhibidores de la óxido nítrico sintetaza es
revertida cuando se suplementa con L-arginina.
Igualmente se ha demostrado de manera
experimental que la administración de L-arginina
en conejos alimentados con colesterol, reduce la
progresión de la ateroesclerosis. Esta acción es
debido a una disminución en la proliferación
celular miointimal en las arterias y a una menor
acumulación de monocitos en la arteria.
Una de
las acciones importantes de la arginina es su
capacidad de favorecer la secreción de hormona
del crecimiento. La hormona del crecimiento
cumple un rol primordial al regular la energía
del metabolismo produciendo la hiperglicemia,
lipólisis con aumento de los ácidos grasos no
esterificados y aumento en la síntesis proteica.
El ácido aspártico puede inhibir o retardar la
respuesta de hormona del crecimiento a la
arginina. La arginina es capaz de suprimir el
efecto inhibitorio de la glucosa sobre la
secreción de hormona del crecimiento, lo cual le
da un valor especial a la suplementación con
arginina cuando se intenta aumentar la función
del eje hormona del crecimiento-IGF I.
La
mayoría de estudios relacionados al efecto de la
arginina sobre la secreción de hormona del
crecimiento se basa en la administración
parenteral de arginina. Se ha tratado también de
evaluar el efecto de la administración oral de
arginina sobre la secreción de hormona del
crecimiento, sin embargo sus resultados son
contradictorios. En un estudio realizado en
fisicoculturistas, donde se evaluó el efecto de
la administración oral de arginina/lisina o de
ornitina/tirosina, no se observa incremento en
la secreción de hormona del crecimiento. La
administración de 8 gr. de arginina por vía oral
mejora la respuesta de hormona del crecimiento a
la GHRH (57), en tanto que dosis de 2 gr./día
(50), ó 1.5 gr./día (138) no tienen efecto sobre
la secreción de hormona del crecimiento.
La
lisina administrada parenteralmente aumenta la
respuesta de hormona del crecimiento a la
arginina. La administración oral de una
combinación arginina/lisina no tiene efecto
sobre la secreción de hormona del crecimiento.
Estudios
muy recientes han demostrado que la homocisteína
es un factor de riesgo para enfermedad
cardiovascular. Los niveles de homocisteína se
incrementan cuando hay reducción de peso
corporal en obesos. Los niveles de homocisteína
se incrementan cuando hay deficiencias de
vitamina (folato, vitamina B6, vitamina B12). La
administración de estas vitaminas disminuye los
niveles de homocisteína. Es por ello importante
en los pacientes obesos que bajan de peso por
dietas hipocalóricas, el suplemento con
vitaminas para evitar el riesgo de enfermedades
cardiovasculares.
Lo
anteriormente expuesto demuestra la importancia
que tiene la suplementación con aminoácidos y
vitaminas cuando se usan dietas hipocalóricas
para el tratamiento de la obesidad. La
suplementación con aminoácidos es considerada
como segura y libre de toxicidad, sobretodo
cuando la terapéutica trata de nivelar los
valores séricos normales de aminoácidos.
Es
importante sin embargo, como medida de control
de calidad, la evaluación permanente de los
resultados a la luz de los nuevos conceptos
médicos sobre el manejo de la obesidad. Como se
ha referido en párrafos anteriores, un
tratamiento de obesidad será considerado como
exitoso cuando la reducción de peso es de 5% o
más del peso inicial, y debe mantenerse esta
pérdida de peso por al menos un año.
La
administración exógena de glutation reducido
(oral o parenteral aumenta la concentración de
glutation en diferentes tejidos, sobretodo
cuando hay disminución de glutation reducido
endógeno debido a un compromiso de la
homeostasis. El glutation reducido es la
principal fuente de tioles plasmáticos y
celulares, que tienen propiedades antioxidantes
en diferentes tejidos. Igualmente, el glutation
reducido participa en la regulación del ciclo
celular.
La
administración de los aminoácidos precursores
del glutation reducido no mejoran los niveles
de glutation reducido en plasma, en cambio la
administración oral de glutation reducido si
aumenta la concentración plasmática, debido a su
absorción como molécula intacta.
El glutation protege a los
túbulos renales frente a una injuria hipóxica y
puede atenuar el efecto del ácido málico sobre
la función de los túbulos renales que ocurre por
inhibición de la bomba sodio-potasio.
El glutation reducido tiene
un importante rol en el acoplamiento de la
secreción de insulina inducida por la glucosa;
su disminución produce una menor secreción de
insulina por las células de Langerhans del
páncreas. La glucosa favorece el incremento del
glutation reducido favoreciendo la liberación de
insulina, en cambio, la administración de
insulina disminuye los niveles de gluatation
reducido. La administración exógena de glutation
reducido puede favorecer la secreción de
insulina, en condiciones cuando la elevación de
la hormona inducida por la glucosa favorezca una
reducción de glutation reducido.

Experimentalmente se ha
demostrado un aumento en la actividad enzimática
del aspartato transaminasa en el hígado de ratas
obesas. Esta mayor actividad es consistente con
la funcionalidad del sistema malato-aspartato,
que pudiera ser responsable para el mejoramiento
de la eficiencia metabólica. El uso de ácido
málico favorecería esta adaptación metabólica
mejorando la eficiencia metabólica.
La administración oral de
ácido málico tiene una actividad hipolipidémica,
disminuyendo los niveles de VLDL y LDL
colesterol, en cambio los niveles de HDL
colesteroles incrementan. La actividad
hipolipidémica se debe a una disminución de la
actividad enzimática de las enzimas que dan
origen a los ácidos grasos, colesterol y
triglicéridos. El ácido málico administrado
oralmente es estimulante de la secreción
gástrica, favoreciendo con ello el proceso
digestivo.
Existe un esquema de
reducción de peso en la cual se requiere de una
elevación inicial del peso corporal de más de
medio kilo con una dieta libre hipercalórica por
dos a tres días y luego la aplicación de una
dieta muy baja en calorías. Este paso es
importante pues se ha demostrado que con el
ayuno de 24 a 48 horas hay un aumento
importante de los ácidos grasos libres, los
cuales a su vez mejoran la función de las
células beta del páncreas, mejorando la
secreción de insulina basal y después de una
carga de glucosa. Recientemente se ha demostrado
que los individuos de mayor peso tienen una
mejor secreción de insulina por acción de los
ácidos grasos libres. Al aumentar el peso con la
dieta libre se mejora la secreción de insulina,
la cual va a tener un efecto importante como
regulador de la saciedad durante el período de
dieta hipocalórica.
La saciedad juega un rol
importante en el control de peso corporal. En
condiciones post-prandiales (post-alimentos) la
saciedad se relaciona con la secreción de
insulina frente a los alimentos. Esto sugiere
que a mayor secreción de endógena de insulina
hay una mayor sensación de saciedad y esto se
consigue entre otros por el incremento de los
ácidos grasos libres producidos por la dieta
hipocalórica.