El Estómago
El exceso de grasa que se
acumula alrededor del tórax y el estómago provoca
muchas opiniones y teorías.
Hay quienes piensan que la mejor
manera de eliminarlas es ir al baño regularmente,
porque cuando el colon está lleno crea una inflamación
y exceso de toxinas que nos inflaman el cuerpo.
¡Cierto!. Otras teorías explican que la grasa se
acumula especialmente en esa zona cuando las personas
tienen forma de cuerpo de «manzana», y la forma de
eliminarla es haciendo ejercicios para reafirmar
abdominales.
Pero - fijándonos en personas
que han logrado eliminar grasa - no hay duda de que
cuando adelgazamos resolvemos el problema. Llevar una
alimentación balanceada, baja en calorías y sin
alimentos congelados o procesados (que contienen más
tóxinas y son más difíciles de procesar en el cuerpo),
igual que llevando una vida más activa, caminando y
moviendo el cuerpo al menos 50% de lo que hacemos
normalmente, nos hace perder grasa de todas las partes
del cuerpo, incluyendo la del estómago. Por ejemplo,
una persona ha resuelto seguir desde hace un año, como
forma de vida, una alimentación que tiene entre 1800 y
2000 calorías diarias, y su estómago abultado y su
doble barbilla han desaparecido. Resumiento: menos
calorías equivale a menos grasa en el cuerpo.
¿Comer cada 3-4 horas?
Jorge Cruise, un experto
nutricionista en los Estados Unidos, recomienda comer
cada 3-4 horas y así evitar que el cuerpo eche a andar
el mecanismo interior que nos protege cuando comemos
menos (que el llama «starvation-protection mechanism»,
y por lo tanto nos hace «conservar» la grasa mientras
consume el tejido muscular. Es un consejo muy lógico,
porque no importa que dieta sigamos. el cuerpo es muy
sabio y mientras menos comida recibe ¡más lento va el
metabolismo y más despacio perdemos el peso,
provocándose un «pleateau» en que nos estancamos y
apenas perdemos una onza. Y para adelgazar como debe
ser, la meta es perder grasa y no tejido muscular.
Cruise tampoco cree que es bueno
reducir radicalmente los carbohidratos de nuestra
dieta, porque así es imposible brindarle al cuerpo el
equilibrio que necesita para crear nuevas fibras
musculares.