Informa el American Journal of Epidemiology,
estadounidense, que las mujeres con una mayor cantidad
de grasa en el abdomen tienen más posibilidades de
sufrir un infarto agudo de miocardio. Según un estudio
del Centro Médico de la Universidad Baptista de Wake
Forrest, en Carolina del Norte, Estados Unidos, la
localización de la grasa corporal tiene mayor
importancia que la cantidad total de grasa en el caso
de las mujeres mayores.
Barbara J. Nicklas, coordinadora de la investigación,
afirma que «en el grupo de mujeres con unos 70 años,
la obesidad general no predice el riesgo total de
ataque al corazón. No importa el grado de sobrepeso y
la edad, si no dónde se almacena la grasa».
La grasa intraabdominal o la que se almacena alrededor
de los órganos internos, según esto, es el principal
factor predictivo de infarto agudo de miocardio.
Puntualiza la doctora Nicklas: «Las mujeres con
niveles mas altos de grasa abdominal suelen presentar
un abdomen tipo manzana en lugar de tipo pera. A
medida que aumenta la edad, la grasa se fija al
abdomen más que a otra situación, lo que no es bueno a
causa de que eleva el riesgo de infarto».
Ha podido observarse gracias a este estudio que la
grasa abdominal es factor de riesgo incluso en los
casos de mujeres que no presentan otras fuentes
presuntas de peligro cardiovascular. A la vez,
sorprendentemente, se ha registrado que tal relación
no se presenta en los hombres de entre 70 y 79 años.
La tomografía es el método más eficaz para medir la
grasa abdominal.