Te
aportan salud y felicidad
La deficiencia de la
Vitamina B
El consumo de refrescos con
cafeína es, como digo Adelle Davis, reconocida
nutrióloga de los años sesenta, «darle latigazos a un
caballo agotado para que siga trabajando». Al final,
lo único que se provocará, será un agotamiento
extremo.
Un estudio efectuado en la
Universidad de Wisconsin reveló que la cafeína aumenta
los latidos del corazón, esto incrementa la corriente
del plasma sanguíneo que pasa por los riñones y
provoca que se pierda más vitamina B en la orina.
Las personas que toman café o
bebidas con cafeína (por ejemplo: los refrescos de
cola), presentan síntomas de deficiencia de vitamina
B, como nerviosismo, irritabilidad y cansancio e
incluso calvicie y encanecimiento prematuro.
Efectos en el corazón
El corazón queda afectado por la
deficiencia de vitamina B lo que termina por provocar
daño cardiaco. Se ha observado que los hombres padecen
de mayores índices de infartos que las mujeres, debido
a que están sometidos a situaciones de estrés y beben
más alcohol y café, sustancias que agotan las reservas
de vitamina B.
Otras enfermedades relacionadas
con el consumo de cereales refinados, azúcares y
refrescos embotellados son la obesidad y la diabetes.
El porcentaje de personas con diabetes se ha
triplicado en los últimos años: de 135 millones que
habían en 1995 se estima que habrá 300 millones para
el 2025. Cada año, 4 millones de muertes se asocian
con diabetes.
Buenas noticias, el
huevo no eleva el colesterol
Algunas personas, preocupadas
por lo que han escuchado sobre el colesterol, dejan de
consumir yema de huevo y comen únicamente las claras,
pero contienen una sustancia llamada ovidina que se
combina con la biotina (una de las vitaminas del
complejo B) e impide su asimilación en el intestino.
Personas que únicamente consumen
las claras del huevo, comienzan a sentir los estragos
de la deficiencia de vitamina B, lo que lleva al
cansancio físico y agotamiento mental.
Lo ideal es consumir el huevo
entero. Estudios en la Universidad de Washington
reportan que el huevo no aumenta los niveles del
colesterol en la sangre. La yema contienen lecitina,
una sustancia que ayuda a fraccionar las grasas en
partículas pequeñas, esto hace que el colesterol se
diluya en la sangre y pase a los tejidos.
El cerebro y los nervios
necesitan del colesterol para realizar sus funciones,
por lo que consumir 3 ó 4 huevos enteros por semana es
una medida excelente para mejorar la salud.
El colesterol también es
indispensable para la formación de hormonas sexuales.
La yema es rica en lecitina, colina e inositol, que
favorecen la formación de sales biliares
indispensables para digerir las grasas.
Al correr los caminos por los
que hemos transitado en cuestión de nutrición,
acabamos por concluir que la naturaleza es perfecta y
no se equivoca y en la medida en que perdemos su
equilibrio, dañamos nuestra salud.