Se trata de un estilo de
alimentación que ayuda a llevar una vida más sana.
Conozca este revolucionario método que puede hacer
maravillas por su salud.
El nacimiento de «La
Zona»
«La Zona» no es una
dieta, sino un estilo de vida saludable que no es nada
nuevo. Su creador, Barry Sears, médico
bioquímico del Instituto Tecnológico de Massachussets,
empezó hace 16 años sus investigaciones sobre el tema.
Sears quería encontrar un medicamento que lo ayudara a
evitar morir a los cincuenta años de una enfermedad
cardiaca, pues tenía antecedentes familiares de
parientes que habían fallecido por esta razón a tan
corta edad. Después de varios años de investigaciones
se atrevió a decir que había encontrado un medicamento
que no sólo prevenía las enfermedades cardiacas, sino
también las crónicas, como diabetes, hipertensión,
cáncer, lupus y algunos tipos de obesidad severa. Este
medicamento era la comida.
«La Zona» se basa en la
alimentación paleolítica: en el hombre que obtenía su
proteína animal del mar y además comía frutas y
vegetales con poca azúcar. Este hombre no consumía
cereales, harinas, ni granos y era muy activo, sano y
con un porcentaje de grasa muy bajo.
La epidemia de la
obesidad
A partir del surgimiento de la
agricultura hemos cambiado la alimentación basada en
frutas y verduras por la de harinas y cereales. Los
especialistas han afirmado que las enfermedades
crónicas, incluyendo la obesidad, la hipertensión, las
enfermedades cardiacas, así como algunos tipos de
cáncer y el déficit de atención, son resultado de la
incapacidad de nuestros genes de adaptarse a una
alimentación y a un estilo de vida muy diferente al
que fuimos diseñados. El doctor Sears se ha basado en
estos estudios antropológicos y decidió revisar la
pirámide nutricional que actualmente es la
recomendada. Como todos sabemos, la base de esta
pirámide son cereales, harinas y granos. Esta base de
alimentación, sumada al hecho de que el hombre se ha
vuelto más sedentario, trae como consecuencia el
aumento de obesidad en la población. Además, el estrés
y la gran cantidad de carbohidratos que consumimos y
que contienen mucho azúcar ha cambiado nuestro sistema
germinal. De hecho, hemos provocado el desarrollo de
enfermedades crónicas que actualmente se han
convertido en un gran problema para el sistema de la
salud de muchos países. En los últimos años, varios
estudios han llevado a conclusiones reveladoras.
Walter Willet, director del Programa de Nutrición de
la Universidad de Harvard, asegura que la pirámide
nutricional que rige actualmente nunca fue probada y
que más bien se trataba de un experimento masivo que
se realizó en la población. Asegura que es peligrosa y
que debemos cambiarla.
Por una mejor salud
La gran premisa de «La
Zona» es devolverle al organismo el equilibrio
hormonal a través de un nuevo estilo de vida. «La
Zona» no fue diseñada para bajar de peso, pero se ha
visto que no hay un medicamento tan poderoso como la
comida. Cuando comemos adecuadamente, la salud es
prácticamente una garantía.
En cambio, si lo hacemos de la
manera incorrecta ésta puede acelerar nuestro proceso
de envejecimiento, que está muy ligado a los cambios
hormonales que se han suscitado en la sangre debido a
la alimentación basada en la pirámide actual.
La hormona de la insulina ha
sido la primera en sufrir modificaciones. Se trata de
una hormona necesaria para vivir porque transporta lo
que comemos al interior de las células. Curiosamente
lo que más hace subir los niveles de insulina son los
carbohidratos que más contienen azúcar (harinas,
cereales y granos) y que se encuentran en la base de
la pirámide nutricional actual. Este ha sido el cambio
fundamental del estilo de vida del hombre moderno: La
insulina elevada en la sangre. Barry Sears, creador
de «La Zona», dice que si mantenemos equilibrado su
nivel podremos conseguir una calidad de vida adecuada:
sin obesidad, hipertensión, cansancio, depresión, ni
enfermedades cardíacas.
Alimentos que curan
Los carbohidratos más favorables
para el hombre están en los vegetales y las frutas por
su alto contenido de fibras y bajos niveles de azúcar.
Se deben combinar con las proteínas favorables como
las que tienen pescado y la carne magra de res, entre
otros. Esto ayuda a mantener al organismo en una zona
terapeútica y también a que el proceso de
envejecimiento no sea acelerado. Además, favorece a
que enfermedades como la obesidad, la hipertensión y
los padecimientos cardíacos no se desencadenen. «La
Zona» ofrece la oportunidad para que la gente aprenda
a manejar su plato de comida diaria como un
medicamento para prevenir enfermedades. La doctora
Silvia de Lourdes Orozco, presidenta de «La Zona» en
México, recomienda que comamos mínimo cada cuatro
horas, que hagamos cuatro o cinco comidas diarias y
treinta minutos de caminata (ejercicio cardiovascular)
todos los días. Está comprobado que hacer ejercicio
diariamente reduce los niveles de insulina, disminuye
los riesgos de padecer cáncer, obesidad, depresión y
enfermedades crónicas. Si además a esto le sumamos
cualquier actividad física o mental que nos ayude a
lograr un mejor manejo del estrés, lograremos mayores
beneficios, asegura la doctora Orozco. El estrés es en
definitiva un enemigo silencioso que provoca un
aumento considerable en los niveles de insulina y que
además puede desencadenar gordura, depresión y muchas
otras enfermedades.