A quien tratar y quien
debe tratar una Obesidad
No es una broma lo que intento
plantear. Tratar o tratarse debe hacerlo cualquier
persona que tenga, o bien un problema de obesidad o
bien tenga un poco de sobrepeso. Esto que acabo de
decir parece evidente.
Con esto, trato de hacer un
canto al sentido estadísticamente menos frecuente, que
por desgracia es el que llamamos sentido común. Mucho
cuidado con dietas extrañas, incompletas, «raras»,
agresivas, etc., que desgraciadamente están
disponibles en cantidade de publicaciones de lectura
fácil o que van «de boca en boca» con resultados
aparentemente «milagrosos», son por lo general muy
peligrosas y si unimos la frustración que a la larga
ocasionan con el continuo influjo que la publicidad
engañosa de los imperativos de delgadez ocasiona en
nuestra juventud no nos sorprendamos de la cantidad de
patologías que nos encontramos por culpa de delgadeces
extremas y de anorexias.
De todas formas no hay que ser
alarmistas, en cualquier persona sana, perder 3, 4 ó 5
kilos no debe suponer ninguna complicación, si
realmente le sobran y estéticamente se va a sentir
mejor. En este capítulo plantearemos unas indicaciones
dietéticas que pueden servir perfectamente para
cumplir esos objetivos y unos consejos que la moderna
fitoterapia nos aporta para ayudarnos a cumplirlos y
para solucionar los frecuentes problemas que puedan
venir asociados a esos kilos de más.
Claves del Tratamiento
No vamos a andarnos con rodeos,
el fundamento de todo tratamiento de la obesidad se
basa en dos principios obligatorios:
::
O conseguimos que el obeso
disminuya sus ingresos calóricos (dieta).
::
O incrementa su gasto energético
(ejercicio).
::
O lo mejor, las dos cosas a la
vez.
Las claves de un tratamiento
serio de la obesidad se basan pues, en un método
multidisciplinario que aúne las tres medidas
siguientes:
Elección de una dieta que aporte
menor calorías que las que consume, adecuada a cada
paciente, lo más amena y divertida, si se puede llamar
divertida a cualquier dieta de reducción de peso, pero
que por lo menos sea más o menos «a gusto del
consumidor» y que no se aburra soberanamente y
abandone el tratamiento.
Intentar un programa de
actividad física apropiado a las características
físicas y psicológicas de cada paciente. No se trata,
insisto, en una preparación olímpica, ni es
aconsajable que sean ejercicios en los que el paciente
se vea «obligado» a realizar, o que le supongan un
excesivo esfuerzo, que puede resultar peligroso. No
hay cosa que más odien los pacientes que vienen a una
consulta para perder peso, y lo digo por experiencia,
y que nunca han pisado un gimnasio, que el médico les
obligue poco menos que a batir records de velocidad y
de resistencia tanto física como moral, o que les
«fuerce» a largas e inagotables sesiones de
«machaqueo» en una sala gimnástica, para colomo casi
siempre llena de esbeltas y esculturales damiselas que
van a lucir su tipo. Podemos comenzar invitando a que
el paciente realice paseos de más o menos una hora
para contribuir a aumentar su gasto energético, poco a
poco su función cardio respiratoria irá mejorando y
llegará un momento en que podamos plantearle
ejercicios un poco más intensos.
Supervisión periódica del
tratamiento. Tiene varias finalidades, en principio
como soporte psicológico de la empresa que nuestro
paciente acaba de acometer. Saben aquello de ¡¡ánimo y
adelante, que son menos y más cobardes!!. Pues más o
menos esa es la idea del ánimo que debe imperar en
nuestros pacientes. Mitigar los esfuerzos, ensalzar
los éxitos y fundamentalmente tener siempre a mano
alternativas para que el obeso no caiga en la rutina y
el aburrimiento y abandone el tratamiento. Es
preferible la mano ancha y la tranquilidad ante el
planteamiento dietético, que puede llevarnos a una
pérdida de peso gradual, suave, pero mantenida, que
los agobios de dietas superextrictas, que aunque
consigan grandes pérdidas ponderales en un principio,
por su dureza hagan desfallecer al obeso en su
intento.
Aprovechamos la oportunidad para
desearles a todos ustedes que pasen un bonito
«Día del Amor y de la Amistad» de parte de
todo el personal de la Clínica.