El contenido del hierro en el organismo es pequeño,
pero su importancia es enorme. Se trata de un mineral
esencial para mantener la vitalidad y el vigor de
nuestro cuerpo, debido a que forma parte de las
células sanguíneas que transportan el oxígeno a todo
nuestro organismo además de que se encuentra en
algunas enzimas, por lo que es imprescindible para
vivir.
Los adultos sanos absorben alrededor del 15% del
hierro de su alimentación, aunque depende de los
depósitos del organismo, el tipo de hierro de la
dieta y otros factores alimentarios que favorecen o
interfieren.
Causas y consecuencias de la
deficiencia del hierro
La Organización Mundial de la Salud considera que la
deficiencia de hierro es el trastorno nutricional
número uno en el mundo; afecta a 30% de la población.
Aunque en general las enfermedades debidas a su
carencia se consideran como efecto de una falta de
nutrientes en la dieta, la anemia por deficiencia de
hierro no es rara en personas cuyas dietas contienen
cantidades de hierro cercanas a las cifras
recomendadas.
¿Quiénes están más propensos a
sufrir anemia por deficiencia de hierro?
Mujeres en edad fértil:
Por las pérdidas abundantes de sangre durante las
menstruaciones (principalmente mujeres con sangrados
abundantes).
Mujeres embarazadas:
Porque el hierro es más necesario en el cuerpo en este
periodo.
Bebés:
Por lo general nacen con reservas que duran
aproximadamente 6 meses. A medida que los bebés
ingieran alimentos sólidos se les deberá suministrar
alimentos que contengan altas cantidades de hierro,
para prevenir la deficiencia de éste al terminarse sus
reservas.
Niños entre 1 y 4 años:
Se hacen susceptibles debido a su rápido crecimiento y
a la falta de alimentos ricos en hierro en la dieta.
El consumo de grandes cantidades de leche en esta edad
puede provocar la llamada “anemia por leche”, ya que
ésta es pobre en hierro. Se recomienda no exceder de 2
a 3 vasos por día a fin de suministrar otros alimentos
también necesarios.
Adolescentes:
Son propensos a la anemia por su acelerado
crecimiento, así como por hábitos alimenticios
erróneos, por buscar una apariencia física
determinada.
Vegetarianos estrictos:
Debido a que ingieren pocas cantidades de alimentos
con la forma más biodisponible de hierro.
Personas con lesiones
de sangrado del tracto gastrointestinal, como úlceras.
Quienes padecen enfermedades con
problemas de absorción intestinal como el esprue.
¿Cuáles son los síntomas de anemia por deficiencia de
hierro?
Fatiga, debilidad
Disminución en el rendimiento escolar y laboral
Retraso en el desarrollo cognitivo y social
Reducción de la función inmune, con menor resistencia
a infecciones
Disminución del apetito (principalmente en niños)
Dolor de cabeza
Otros síntomas incluyen pica (desarrollo del apetito
por sustancias inusuales como papel o productos de
barro) y pagofagia (desarrollo del apetito por hielo)
El hierro de la dieta y su
absorción
Existen 2 formas del hierro alimentario:
El hierro heme
El hierro no heme
El hierro de la carne, las vísceras, el pescado el
pollo se encuentran en una estructura química conocida
como hierro heme, esta forma se absorbe fácilmente
hasta 20-25 por ciento.
El hierro de los vegetales de las hortalizas y los
cereales está en forma no heme. Este tipo de hierro no
es absorbido como el hierro heme; se absorbe entre 5 y
7% aproximadamente si se consumen como alimentos
únicos, por lo que no es recomendable consumir
alimentos con alto contenido de hierro vegetal (no
heme) solos, pues su absorción sería muy baja, sin
embargo hay factores dietéticos que mejoran
significativamente la absorción de hierro no heme,
como las proteínas de la carne y la vitamina C
presente en muchos alimentos.
El próximo Viernes mandaremos la segunda parte.