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Todas las mujeres y hombres del
mundo, independientemente de la edad, raza y el país
donde vivan, sueñan con perder peso y no arrugarse.
Sobre todo esto último, pues estar flaco no luce en lo
más mínimo si el rostro está surcado de arrugas. En
cambio, por muy gordo que se esté, si uno no tiene la
cara cruzada de líneas, siempre se verá bonita.
El doctor Nicholas Perricone,
experto en nutrición y dermatología, egresado de la
Escuela de Medicina de la Universidad de Yale, ha
puesto el acento en estos dos sueños latinos: los
kilos y las arrugas. Su libro, «The Wrinkle Cure» («La
Cura de las Arrugas») sorprendió a sirios y troyanos,
pues nadie había pensando que el plan para adelgazar
debía servir al mismo tiempo para desarrugar el rostro
e impedir lo que éste médico llama «la enfermedad de
las arrugas». El libro se convirtió rápidamente en un
best seller. Las teorías de Perricone tendientes a
alimentarse para no arrugarse, e incluso para
borrar del rostro las arrugas que ya están allí,
desplazó a dietas tan excelentes como la de la Zona y
la del doctor Atkins. ¿Por qué?. Porque este médico ha
puesto el énfasis en la salud. No hay dieta que sirva,
dice, si ella significa comer menos de lo que el
organismo necesita. Y no hay organismo que resista
bien una dieta que hace que al favorecer la pérdida
rápida de kilos esté favoreciendo la formación de
arrugas. Es la solución de ambos al mismo tiempo lo
que ha hecho de la dieta antiarrugas una de las más
populares de Hollywood.
Según el doctor Perricone: «Las
arrugas no son el resultado de envejecer. Son una
enfermedad que puede combatirse».
A partir de esta premisa, él ha
diseñado una estrategia alimenticia y una forma de
tratar la piel, con cremas, agua y ciertos productos
que se indican más adelante, que favorece a cualquier
persona, de cualquier edad.
Después de dos décadas de
trabajo e investigación en Connecticut, él descubrió
un método que previene la formación de arrugas,
proporcionando a la piel los ricos nutrientes que
necesita. Cuenta en su libro, que una de las pacientes
llegó desesperada, pues tenía un importante evento
dentro de las próximas 78 horas y quería verse mejor.
El doctor le recomendó hacer una dieta de 72 horas,
consistente en un filete de salmón (pescado) para cada
comida del día, una ensalada de lechugas romanas
aliñada con aceite de oliva, limón, sal y pimienta y
de postre, una rebanada de melón. «Estas comidas
ayudan a borrar las líneas finas de la piel, las
arruguitas más indeseables y dejan la piel húmeda y
lisa». La paciente siguió la recomendación de su
médico y al cabo de las 72 horas se miró al espejo y
se encontró con la grata sorpresa de que las arrugas
de su rostro ya no estaban, las bolsas debajo de sus
ojos se habían desinflado y los dos surcos que tenía
alrededor de la boca se veían menos marcados que
antes.
Un cutis precioso en
cuatro semanas
Si necesitas realizar un cambio
dramático en tu rostro, porque estás cansado de mirar
mañana tras mañana como tu cara va perdiendo juventud
y tersura ... bueno, he aquí una opción para
remediarlo. Parece increíble que en un mes se pueda
arreglar el cutis. Y sin embargo, no lo es.
Tu alimentación debe ser rica en
frutas, verduras (toda clase de frutas y verduras),
pescado y carnes sin grasa. Para las emergencias, esas
citas que te obligan a verte bien, a recuperar la
silueta, a verte más fresco y joven, con mejor cutis,
el doctor Perricone tiene una buena solución que puede
resumirse en tres palabras: pescado, pescado y
más pescado.
Nuestra recomendación:
Si deseas mantenerte siempre
bien, aliméntate balanceadamente. |