Desde el cuarto o quinto día de su Plan Nutricional,
la pérdida diaria de peso comienza a disminuir y la
eliminación de la orina se hace menor. En los hombres,
la pérdida se mantiene a un promedio más establecido,
pero en las mujeres, es más irregular a pesar de que
siguen su Plan Nutricional a cabalidad. Posiblemente,
no haya ninguna pérdida por dos o tres días, seguida
de repente de una pérdida que restablece el promedio
normal. Estas fluctuaciones son enteramente debidas a
variaciones en la retención y eliminación de agua, lo
cual es más marcado en las mujeres que en los hombres.
El peso registrado por la escala, es determinado por
dos procesos no necesariamente sincronizados. Bajo la
influencia de la aplicación, la grasa es extraída de
los depósitos de excesos. Cuando estos depósitos están
vacíos y en consecuencia no tienen ninguna utilidad,
el cuerpo corta la estructura celular y la absorbe.
Cuando esto sucede, el cuerpo parece reemplazar algo
de la grasa extraída con agua, la cual ha sido
retenida para éste propósito. Como el agua es más
pesada que la grasa, las escalas pueden mostrar que no
hay pérdida de peso, aunque suficiente grasa ha sido
consumida para completar la diferencia con el Plan
Nutricional, cuando tal tejido es finalmente roto, el
agua es liberada y hay un flujo repentino de orina y
una marcada pérdida de peso. Esta simple
interpretación de lo que realmente es un mecanismo
extremadamente complejo, lo cual explica por que en
algunos días no se baja de peso, aunque no haya
cometido error alguno en su Plan Nutricional.
Los pacientes que han usado previamente en forma
regular diuréticos como un método de reducción de
peso, muestran una pequeña o ninguna pérdida porque
están reemplazando el contenido normal de agua en sus
cuerpos, que han sido deshidratados. Se aconseja por
eso, nunca usar diuréticos solos, para la reducción de
peso.