Es casi seguro que si consume diariamente por lo menos
dos litros de agua, se verá y sentirá muy bien.
Este maravilloso líquido natural, además de ser
inoloro, insaboro e insípido, no contiene calorías y
su función es transportar las sustancias y
disolverlas, además de desechar las toxinas y las
grasas.
La nutrióloga Jance Tahan señala que son 35 mililitros
por kilo de peso corporal.
«En lugares o épocas de año donde hace mucho calor,
obviamente necesitamos más agua, en este caso si toma
de tres a cuatro litros de agua es mucho mejor».
También puede estar hidratado lo necesario si toma
otros líquidos que no sean precisamente agua pura.
«La necesidad de agua depende mucho de la proporción
de músculo con respecto al tejido adiposo, es decir,
la grasa; el agua corporal total va a estar mucho más
elevada en los atletas y disminuye bastante con la
edad, porque hay una disminución de la masa muscular».
Es decir, entre más músculo, más agua posees, por eso
es que entre más alto y musculoso, necesitará más
agua, en cambio, las personas de la tercera edad,
necesitan menos.
«Pero el beneficio a nivel metabólico participa
activamente en todas las reacciones bioquímicas a
nivel celular, va degradando las grasas, carbohidratos
y proteínas, lo que ayuda a que vaya fluyendo el
metabolismo».
Otro de los beneficios es que ayuda a estabilizar su
temperatura corporal, por ejemplo, cuando hace calor,
al tomarlo te ayuda a estabilizar la temperatura y
sientes un alivio al disminuirla.
Jance Tahan indica que se puede sobrevivir con un
litro diario, en promedio, pero esta cantidad es
básica y si no se toma lo suficiente, provoca un
envejecimiento celular que a su vez produce el total.
«Y es que el cuerpo es tan inteligente que cuando no
consume suficiente agua, utiliza la que tiene en lo
estrictamente necesario para el proceso bioquímico de
los órganos, que es lo que se debe mantener bien, y
como la piel que es el órgano más extenso de todo el
cuerpo, no importa si está hidratada o deshidratada».
«La célula es como un círculo lleno de agua, si no la
está tomando, se va a estar chupando como una pasa, y
eso se va a reflejar en la piel, porque es el órgano
menos importante a nivel de salud para la inteligencia
del cuerpo, y si a eso le agrega el calor y el sol,
más se va a deteriorar la piel», asegura Jance Tahan.
Además, el agua mejora mucho el aspecto de la odiosa
piel de naranja y las estrías, porque hidrata esa
parte de su piel mejorando su apariencia.
«Como la celulitis es una cédula intoxicada de
toxinas, agua y grasa, si usted no le da agua, no se
está metabolizando y regenerando, entonces va a seguir
estancada, y si no la hidrata, se ve peor», comenta.
Las estrías también son provocadas por un aumento y
baja de peso acelerado, aunada a una deshidratación de
la piel del músculo, comenta.
«Al tomar agua, la apariencia de las estrías y
celulitis se va a mejorar, claro que se debe acompañar
de cremas, porque esto requiere tratamiento interno y
externo».
Las cantidades ideales son en promedio dos litros,
aunque la nutrióloga expresa que entre más agua tome,
es mejor, en los bebés también hay que fijarse en su
orina para saber si requieren de este vital líquido.
«Si está orinando muy amarillo, hay que darle agua,
aunque idealmente esto no debe de ser cuando se está
lactando; si se observa esta situación quiere decir
que está ocurriendo una deshidratación y requiere
agua».
En los adultos, el color de la orina también es un
buen indicador de si se está tomando agua suficiente.
«Si estás viendo su orina clara, está bien, pero si
está amarilla, quiere decir que tu riñón está haciendo
un esfuerzo y que se puede dañar a la larga, sobre
todo aquellas personas que toman refrescos de colas».
La nutrióloga Jance Tahan asegura que no cualquier
líquido puede cumplir la función del agua, porque
nunca traerá los mismos beneficios.
«Los Jugos, que son generalmente una de las opciones
principales de las mamás cuando sus hijos son
pequeños, o los refrescos, por lo general contienen
azúcares y sales que pueden disminuir la hidratación y
aumentar las probabilidades de obesidad, que restan
las garantías naturales del agua».
Por lo que si el niño rechaza en un principio el agua,
la nutrióloga recomienda sustituirla con refrescos
naturales de frutas, pero endulzados con fructuosa sin
llegar al exceso para de alguna forma crearle el
hábito de tomar líquidos y descartar los gaseosos.
Ni siquiera el agua de jamaica podría considerarse un
sustituto del agua,
ya que debido a sus efectos diuréticos, los que la
consumen en exceso podrían llegar a deshidratarse.